Bronquiectasias

Los bronquios (los tubos por donde pasa el aire) quedan dilatados y dañados de forma permanente, casi siempre después de infecciones repetidas o graves como tuberculosis pulmonar.

Ese daño hace que se acumule moco y que se infecte una y otra vez. No se curan, pero con tratamiento se controlan.

Tos casi diaria con flema, a veces abundante.

Gripas o infecciones de pecho que se repiten.

Cansancio o falta de aire.

A veces, flema con rastros de sangre y silbidos en el pecho.

La historia clínica orienta, pero el estudio que confirma las bronquiectasias es una tomografía de tórax de alta resolución, que muestra los bronquios dañados.

En consulta buscamos además la causa y armamos un plan: enseñarle a eliminar el moco (higiene bronquial), tratar pronto las infecciones, las vacunas que protegen sus pulmones, y una espirometría que ayuda a valorar la gravedad y el riesgo de nuevas crisis.

¿Tienes tos con flema frecuente o infecciones respiratorias que se repiten?

Si estos síntomas aparecen con frecuencia o ya tienes diagnóstico de bronquiectasias, una valoración por Neumología puede ayudar a revisar tu caso y definir el seguimiento.