Asma

El asma es una enfermedad en la que las vías respiratorias se mantienen inflamadas y sensibles. Ante ciertos desencadenantes —como alergias, ejercicio, infecciones o cambios de clima— pueden cerrarse y hacer que respirar sea más difícil.

A diferencia de la EPOC, esta obstrucción puede mejorar con el tratamiento.
Con un buen control, muchas personas con asma pueden llevar una vida normal.

Tos que empeora de noche o de madrugada.

Silbidos en el pecho.

Sensación de pecho apretado.

Falta de aire con el ejercicio, el polvo, el humo o cuando tienes gripa.

La historia clínica orienta mucho y la espirometría con broncodilatador ayuda a confirmar el diagnóstico, porque permite ver si existe una obstrucción en las vías respiratorias que mejora con el medicamento.

Durante la valoración también se revisan los posibles desencadenantes de las crisis, el uso correcto de los inhaladores y se define un plan personalizado para mantener el asma bajo control.

¿Tienes síntomas de asma o necesitas seguimiento?

Si presentas tos frecuente, silbidos, sensación de pecho apretado o falta de aire, una valoración de Neumología puede ayudar a revisar tu caso y definir los siguientes pasos.