Asma

El asma no siempre se nota como uno imagina: a veces es solo una tos que regresa de noche o con el ejercicio.
¿Qué es el asma?
El asma es una enfermedad en la que las vías respiratorias se mantienen inflamadas y sensibles. Ante ciertos desencadenantes —como alergias, ejercicio, infecciones o cambios de clima— pueden cerrarse y hacer que respirar sea más difícil.
A diferencia de la EPOC, esta obstrucción puede mejorar con el tratamiento.
Con un buen control, muchas personas con asma pueden llevar una vida normal.
¿Cuáles son los síntomas del asma?
Tos que empeora de noche o de madrugada.
Silbidos en el pecho.
Sensación de pecho apretado.
Falta de aire con el ejercicio, el polvo, el humo o cuando tienes gripa.
¿Cómo se diagnostica?
La historia clínica orienta mucho y la espirometría con broncodilatador ayuda a confirmar el diagnóstico, porque permite ver si existe una obstrucción en las vías respiratorias que mejora con el medicamento.
Durante la valoración también se revisan los posibles desencadenantes de las crisis, el uso correcto de los inhaladores y se define un plan personalizado para mantener el asma bajo control.
Preguntas frecuentes
¿El asma se cura?
No se cura, pero puede controlarse muy bien. La mayoría de las personas puede llevar una vida normal y pasar gran parte del tiempo sin síntomas.
¿Si ya me siento bien puedo dejar el inhalador?
El inhalador de control se utiliza aunque te sientas bien, porque ayuda a mantener controlada la inflamación. No conviene suspenderlo por cuenta propia, ya que pueden regresar las crisis.
¿Los inhaladores con cortisona hacen daño?
La dosis inhalada es baja y llega directamente al pulmón. Usados correctamente, son seguros y forman parte del tratamiento para mantener el asma controlada.
¿Tienes síntomas de asma o necesitas seguimiento?
Si presentas tos frecuente, silbidos, sensación de pecho apretado o falta de aire, una valoración de Neumología puede ayudar a revisar tu caso y definir los siguientes pasos.
